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jueves 2 de febrero de 2012

Limpiar cache para liberar memoria

Conforme utilizamos el ordenador, al menos, los que tenemos uno poco potente, comprobamos que el rendimiento va decayendo poco a poco, y la memoria disponible parece “evaporarse” misteriosamente.

La causa del problema, es que el sistema utiliza una caché en memoria, para que las aplicaciones funcionen más rápidamente, al acceder a esta  caché, que contiene los datos que supuestamente van a necesitar.

El remedio mas utilizado por la red para rescatar esta memoria, es ejecutar como superusuario:
echo "3" > /proc/sys/vm/drop_caches
Con esto se dice al sistema que no utilice estas cachés y libere el espacio que ocupan. Pero si antes no hemos sincronizado los datos con las escrituras en disco pendientes, es posible que parte de nuestra información actualizada más recientemente desaparezca, por lo que previamente hay que sincronizar los datos utilizando sync. Nos quedaría un comando tal que:
sync && echo 3 > /proc/sys/vm/drop_caches
Pero esto tiene dos inconvenientes. Primero y evidente, que es difícil de recordar y nos equivocaremos con facilidad al teclearlo. El segundo, y mas importante, es que dejamos inhabilitada la caché, con lo que empeoramos el funcionamiento del sistema.

Vamos a solventar estos dos problemas, creando un pequeño script fácil de lanzar, que limpie la caché y la vuelva a habilitar. Para ello creamos el fichero /usr/local/bin/limpiador.sh con nuestro editor favorito, por ejemplo, gedit y le damos el siguiente contenido
#!/bin/bash
sync
echo 3 > /proc/sys/vm/drop_caches
sleep 3
echo 0 > /proc/sys/vm/drop_caches
Luego le damos permisos para que todos puedan usarlo y para que sea ejecutable
  • chmod a+x /usr/local/bin/limpiador.sh
Y a partir de este momento, solo tenemos que lanzarlo desde la consola (o con un lanzador desde el entorno gráfico) para limpiar nuestra memoria.

martes 31 de enero de 2012

¿¡ Donde está mi Java!?

Entré en una página de esas que ofrecen almacenamiento en la nube, y tras registrarme y demás historias, iba a subir unas cosas y me sorprendió que no funcionaba el plug-in del uploader. Empecé a criticar que se hicieran las aplicaciones para que no funcionaran en Linux... y de pronto me di cuenta de que el plug-in en realidad era un applet de java.

Creía recordar que cuando instalé el equipo, una de las primeras cosas fue instalar java, así que no me explicaba que pasaba, hasta que, buscando por la red supe que el Java de Oracle se había retirado de los repositorios por un cambio de licencias. Seguramente, en alguna actualización lo había eliminado sin enterarme.

El problema es que tenia OpenJDK instalado, pero parecía no estar funcionando. Lo desinstale, lo reinstale, maldecí, refunfuñe... Y al final el problema se solvento ¿como?

Pues resulta que el plugin para los navegadores no se llama OpenJDK-plugin ni nada parecido. En la más pura tradición Linux, se había hecho un juego de palabras con Java y su sustituto se llama IcedTea. Traducido, se sustituye “café” por “te helado”.

En resumidas cuentas, si tu java no funciona en el navegador, tienes que instalar icedtea.

  • aptitude install  icedtea6-plugin

En este caso he instalado la versión 6, pero para Wheeze ya esta disponible la versión 7.

Si todavía no te has desecho del Java de Oracle y sus licencias, puedes hacerlo así de simple:

  • aptitude --purge remove sun-java6* 
  • aptitude install openjdk-6-jre openjdk-6-jdk icedtea6-plugin

Y que viva el software libre.

miércoles 25 de enero de 2012

¿Megaupload cerrado? Prueba Tribler

Vivimos tiempos convulsos por culpa de la SOPA, la PIPA, la Sinde y demás. Y no, no hablamos de peleas de barriobajeras, si no de intentos de “poner puertas al campo” por parte de los gobiernos y los grupos de gestión de copyright.

Con el cierre de Megaupload, se han apuntado un tanto, y en algunos medios hablan del fin de las descargas. Pero lo cierto es que Megaupload solo pone de manifiesto la debilidad ya conocida de los servidores de descarga directa.

Las descargas directas y los .torrent tienen la misma debilidad. Sus servidores son atacables, y con ello se bloquean las subidas y bajadas al bloquear la cabeza pensante de la red. Y aquí en donde entra Tribler, un programa del que ya hablamos hace tiempo, y que desde entonces ha seguido progresando poco a poco.

Tribler es un cliente .torrent que podemos utilizar como cualquier otro, agregando los ficheros .torrent descargados o los enlaces desde una URL.

Tiene dos importantes puntos fuertes:
  • Sencillez de manejo. Solo necesitamos configurar la carpeta donde guarda las descargas y un puerto abierto en el firewall y el router. Pero incluso funcionara si no hacemos esto.
  • No necesita de servidores. Incluye su propio buscador incorporado, y se conecta a otros usuarios en busca de descargas sin necesidad de servidores. Aunque, como ya hemos comentado podemos usar cualquier enlace o fichero .torrent que tengamos a mano.
Su única pega importante, es que no cuenta con una gran comunidad de usuarios, por lo que la cantidad de ficheros compartidos no es tan grande como nos gustaría. Pero este aspecto puede cambiar si se populariza por ser inmune a los ataques contra los servidores.

Es multiplataforma, y funciona tanto en Linux como en Mac o Windows. Puedes acceder a su página de descargas, www.tribler.org/Download y aunque no encontraras versión especifica para Debian, la versión para Ubuntu instala sin problemas, y las dependencias se  resuelven sin contratiempos.

En mis pruebas, he conseguido bajar varios gigas de datos en pocas horas. No tan rápido como en una descarga directa, pero bastante más rápido que con mi querido Amule.

martes 24 de enero de 2012

Wbar, un lanzador ligero y elegante

Estaba buscando un lanzador de aplicaciones ligero que no necesitara de grandes recursos, sin compiz ni composición, pero que fuera atractivo.

La solución apareció en los repositorios, con el nombre de wbar. Se trata de un dock muy ligero, que funciona bien con mi nuevo entorno de escritorio, LXDE y que se puede instalar sin complicarse nada con nuestro querido Synaptic.

El problema, esta en configurarlo y ejecutarlo, ya que la aplicación se configura mediante unos ficheros de texto. Esto supone conocer su sintaxis y sus parámetros, es decir, un engorro. ¿Y no hay un configurador gráfico? La respuesta es no y si. No en los repositorios, ni tan siquiera en formato .deb si tienes una arquitectura de 64 bits, pero afortunadamente, si hay quien diseña un programa para hacer fácil la configuración.

De esta manera, tras instalar wbar desde Synaptic, debemos visitar esta web, para bajarnos un programa que permita configurarlo fácilmente. Bajamos el fichero .tar.gz mas moderno y lo descomprimimos. Comprobamos que el fichero recién descomprimido install.sh tenga permisos de ejecución, se los damos si es necesario y después lo ejecutamos, con lo cual quedara instalado en nuestro equipo wbarconf, que es una herramienta gráfica con la que sera muy sencillo configurar wbar. Normalmente, ya tendremos instaladas todas las dependencias que necesita, pero de no ser así, sus dependencias son:
  • wbar (al menos la versión 1,3,3)
  • Python-2.4
  • PyGTK-2.10
  • PyGobject-2.14
  • gettext-0.16

Ahora solo tenemos que lanzar wbarconf desde una terminal, y configurar tranquilamente el aspecto que queremos para nuestro dock. Podemos modificar la tipografía, la posición de la barra, el tamaño de los iconos, las aplicaciones a lanzar... Cuando ya lo tenemos todo listo, pulsamos en actualizar, y la aplicación lanza wbar con los parámetros adecuados. De hecho, puede servirnos perfectamente para lanzar wbar cuando lo queramos usar, con solo ejecutar wbarconf y pulsar en actualizar.


Pero supongo que quieres que wbar se ejecute solo al iniciar sesión, por lo que crearemos un fichero de texto (con gedit, nano, vi o tu editor favorito) con la configuración que indica wbarconf en la esquina inferior izquierda cuando pulsamos en actualizar. Nos quedaría un fichero así:

#!/bin/bash
sleep 5
wbar -bpress -above-desk -isize 50.0 -pos bottom -above-desk -balfa 100.0
exit 0
Si te preguntas el porque del sleep, es porque wbar debe ejecutarse después de cargado el escritorio.

Una vez grabado el fichero, le damos permisos de escritura y lo copiamos a /usr/local/bin/ (hay que hacerlo como root)
  • chmod +x ficherolanzador.sh
  • mv ficherolanzador.sh /usr/local/bin

Ahora, podemos lanzar wbar con los parametros adecuados invocando el fichero que acabamos de crear. En Gnome lo agregaríamos como una aplicación mas a ejecutar al inicio de sesión. En mi caso, como ya digo, utilizo LXDE por lo que le tengo que agregar al fichero /etc/xdg/lxsession/LXDE/autostart precediendo su nombre por el carácter @
  • cat @ficherolanzador.sh >> /etc/xdg/lxsession/LXDE/autostart

Y ya tenemos funcionando un bonito lanzador de aplicaciones, que consume poquitos recursos para que mi vieja máquina no sufra mas de lo necesario.