Este es un post para recordarme a mi mismo como hacer que funcione correctamente, para cuando lo vuelva a necesitar.
Este es un post para recordarme a mi mismo como hacer que funcione correctamente, para cuando lo vuelva a necesitar.
Siempre he trabajado con una sola pantalla, pero hay que reconocer que una pantalla auxiliar puede ser muy útil, por ejemplo, para copiar datos que lees en algun sitio, para ver cómo va el progreso de alguna operación o para tener accesibles de un solo vistazo tus chats, correos y programas de comunicaciones.
Hoy te explicaré como usar una tablet o un viejo teléfono para esas funciones, sin ninguna complicación.
Estaba con un equipo recién instalado y quería saber su dirección IP en la red local. Un sencillo ifconfig y un boli para apuntarlo... Pero resulta que mi Trixie no conoce a ifconfig. Al parecer está en proceso de retirada, y aunque se puede instalar instalando net-tools, parece ser que ya no está recomendado.
¿Como sustituirlo? Bueno, pues cero dramas, que es muy sencillo y tenemos varias alternativas.
PiVPN es una aplicación diseñada para facilitar la creación de un servidor VPN domestico. Originalmente estaba destinada a las Rasberry Pi, pero puede usarse en otras distribuciones. De hecho, ya he hablado de ella por estos lares y me funciona perfectamente en mi Debian.
Hasta aquí las buenas noticias. La mala nueva es que sus responsables han publicado la versión 4.6.0 anunciando que es la última. Se acabo su desarrollo y mantenimiento.
En todas las casas hay un montón de dispositivos conectados a la red y todo es muy bonito hasta que tienes que pasar una foto de tu teléfono al de tu pareja, o pasar una canción del portátil a la Tablet...
Los manzanitos tienen su AirDrop y nosotros ya habíamos visto por aquí Warpinator. Pero los dispositivos tardaban en verse entre sí y no había clientes para todo. Por suerte, he encontrado la solución.
Hoy vamos a medir la velocidad de nuestra red. No la velocidad a la que nuestro router se conecta a Internet, si no la velocidad a la que se comunican los elementos que la componen. La velocidad que hay entre ese router y el ordenador con el que me lees. O la velocidad entre el teléfono con el que has hecho unas fotos y el NAS donde las pretendes guardar.
Y como siempre digo. Si te dicen que el WIFI es tan rápido y fiable como el cable, te mienten como a un bellaco y ahora lo podrás comprobar.
Pues los chicos de Linux Mint nos ofrecen su propia versión, llamada Warpinator que simple y sencillamente permite transferir ficheros dentro de una misma red a dos dispositivos con la única condición de que ambos lo tengan instalado. Y sin necesidad de configurar nada.
Veíamos la semana pasada como configurar un servidor NFS para compartir nuestras carpetas en la red. Pero no nos sirve de nada compartir carpetas en un equipo si no hay otro equipo que las consulte o modifique su contenido. Y eso es algo que habíamos dejado como tarea para la vuelta al cole.
¿Has hecho la tarea? ¡Pues sal a la pizarra que vamos a corregirla!
En mi casa hay varios ordenadores. El mío, que actúa como centro de almacenamiento y está siempre encendido y los que mis niñas utilizan para el colegio desde que les obligó la pandemia.
Como todos los equipos son GNU/Linux, a la hora de compartir no tenia mucho sentido implementar un Samba, que no es nativo. Y montar unidades por SSH es efectivo, pero lento y algo engorroso. Por eso estoy empezando a trabajar con NFS, que es nativo de GNU/Linux, puede ser accedido desde Windows si es necesario y es relativamente sencillo de montar tanto en el servidor como en los clientes.